El programa «Disciplina Positiva» fue desarrollado por la Dra. Jane Nelsen y se basa en los principios de Alfred Adler – el fundador de la psicología individual adleriana – y Rudolf Dreikurs, su alumno y sucesor. Estos principios básicos fueron creados para hacer de l@s jóvenes, miembros responsables, respetuos@s y creativ@s en su respectiva comunidad. Adler y Dreikurs explican que su enfoque pedagógico «amable y firme» equivale a un «enfoque democrático» hacia l@s niñ@s.

Detalles del adjunto

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La Disciplina Positiva nos enseña

  • aspectos sociales cruciales para una convivencia armoniosa.
  • que los acuerdos valen tanto para l@s niñ@s como para nosotros los adultos (padres/madres, maestr@s, educador@s, trabajador@s sociales y otros).
  • evitar las medidas punitivas como el castigo y, por el contrario, evitar conceder demasiada libertad, así como una educación antiautoritaria.
  • evitar ceder en exceso y las luchas de poder.
  • a desarrollar valiosas habilidades sociales como la autodisciplina y el autocontrol sin perder la propia dignidad.
  • usar un tono respetuoso y alentador entre adultos y niñ@s.

Con Jane Nelsen, Think Tank Paris 2018

Desde su nacimiento, el ser humano tiene la necesidad de crear un vínculo con los demás y de formar parte de una comunidad.

L@s niñ@s que tienen un vínculo seguro con sus padres y otros miembros de la familia, con sus cuidador@s y otras personas cercanas a ellos muestran un comportamiento menos molesto o perturbador en la adolescencia (síntomas de estrés emocional como el tabaquismo, el consumo de drogas y/o alcohol, la violencia, el vandalismo, los pensamientos suicidas). Diversos estudios y los últimos hallazgos científicos confirman estas tendencias.

Los métodos de disciplina que utilizamos deben cumplir con estos cinco criterios:

Algunas herramientas importantes y el modelo a seguir

La Disciplina Positiva es una filosofía de vida. No sólo las herramientas que nos entrega son importantes, sino que nuestra actitud al educar es fundamental. Sus principios te ayudarán a construir una relación de amor y respeto con tu hij@ y a resolver juntos los problemas que surjan. 

Las bases de la disciplina positiva incluyen:

  • Respeto mutuo
    Los adultos enseñan firmeza respetándose y respetando las necesidades de la situación, y enseñan amabilidad respetando las necesidades y la humanidad del/la niñ@.
  • Comprensión del motivo que hay detrás del comportamiento
    Todo comportamiento humano tiene un propósito. La Disciplina Positiva permite identificar las razones por las cuales l@s niñ@s hacen lo que hacen. El método ayuda a cambiar las propias creencias o el propio comportamiento, en lugar de intentar cambiar el comportamiento del/la niñ@.
  • Comunicación efectiva
    Padres, madres e hij@s aprenden a escuchar y emplear palabras respetuosas para pedir lo que necesitan. Los adultos aprenden que los niños “oyen” mejor cuando se les invita a pensar en lugar de decirles qué han de pensar y decir. Ellos aprenden también a dar ejemplo de la capacidad de escuchar que esperan de sus hij@s. 
  • Comprender el mundo del niñ@
    Los niños pasan diversas etapas de desarrollo. Conocer las tareas evolutivas de las que se enfrenta el/la niñ@ y tomando en cuenta otras variables como el orden de nacimiento, el temperamento y presencia (o ausencia) de habilidades sociales y emocionales, el comportamiento del/de la niñ@ se vuelve más comprensible. Cuando comprendes el mundo del/de la niñ@, podrás elegir las mejores acciones ante su comportamiento.
  • Disciplina que enseña
    La disciplina efectiva enseña habilidades sociales y no es permisiva ni punitiva.
  • Centrarse en las soluciones
    A medida que el/la niñ@ crece aprenderás a trabajar con él/ella para encontrar soluciones respetuosas y útiles a los retos que se enfrenten.
  • Los/las niñ@s se portan mejor cuando se sienten mejor
    Los/las niñ@s se sienten más motivados para colaborar, aprender nuevas habilidades y ofrecer afecto cuando se sienten alentados, conectados y queridos.
  • Aliento en lugar de elogio: El aliento provoca en los humanos la motivación por realizar un mayor esfuerzo y también la voluntad de mejorar. Ayuda a construir una sana autoestima a largo plazo.

Think Tank Paris 2018

Empowering People In The Workplace, Madrid 2019